Dora y la piedra

Una tierna historia de amor y ausencia.
“Pequeña dora de sal dulce, ¿Por qué llenaste de arena tus ojos?, ¿no ves que estoy aquí?. Apriétame fuerte, déjame meterme dentro de tus rizos, yo prometo llevarte a pasear por la orilla, susurraré olas si nos alejamos del mar para que no te pongas triste…”